—Con lo que nos ha explicado, tendremos que presentar una propuesta a la empresa inmobiliaria para que revise sus diseños —dijo el señor Wallace—. No son compatibles con el software que hemos desarrollado.
—No lo creo —replicó el director Alvin—. Este proyecto es solo un proyecto complementario del proyecto de las villas. ¿Por qué tendrían que modificar el proyecto principal solo para adaptarlo a un proyecto secundario?
Preguntó mientras fruncía profundamente el ceño y dirigía una mirada acusad