—¡Muy bien! ¡Hemos llegado al final de esta etapa por hoy! Espero que todos se hayan divertido creando sus obras maestras —dijo el presentador con una risita cuando sonó la segunda alarma, señalando el final de la fase de confección.
El grupo de sastres y costureras salió de sus espacios de trabajo; algunos lucían agotados, mientras que otros parecían relajados y tranquilos.
Aquellos que no habían logrado terminar sus prendas sintieron un escalofrío recorrerles la espalda, mientras que quienes