Ayunda se quedó sorprendida al ver a la hermosa mujer que acababa de llegar. La belleza de la mujer la impactó, causando admiración en sus ojos.
"¿Quién es? ¡Qué hermosa!", pensó Ayunda.
Por un momento, Ayunda pareció perderse en sus propios pensamientos, sin darse cuenta de que la mujer que tenía delante estaba esperando una respuesta. Antes de que el grito de Carmella interrumpiera su audición.
"¡Oye, criada! ¡Eres muda que no respondes inmediatamente a la pregunta de Juwita!"
Ayunda se sor