Lucía, que aún no estaba lista para dormir en la misma cama que su marido, decidió irse y optó por dormir con su madre, aprovechando que esta aún no había regresado a Yogyakarta.
"Es mejor que duerma con mamá. No quiero dormir con el tío Rexy. No quiero, todavía estoy traumatizada".
"Ojalá ninguna empleada me vea irme, porque sería un desastre".
Con pasos muy cuidadosos, Lucía caminó rápidamente hacia la habitación de su madre. Aunque estaba nerviosa, temiendo que alguien la descubriera escapando. Por suerte, no se encontró con ninguna empleada en el camino hacia la habitación de su madre.
Lucía seguía mirando a un lado y otro cuando ya se encontraba frente a la puerta de la habitación de su madre.
Toc, toc.
Lucía llamó a la puerta con urgencia, temiendo que alguien descubriera su acción.
"Mamá, soy Lucía. Por favor, abre la puerta".
Por suerte, Ratna aún no se había dormido, así que abrió inmediatamente la puerta para su hija. Ratna se sorprendió mucho al ver a su hija frente a ella.