CAPÍTULO 62: ¿ES POR MÍ?
Salgo de la sala de juntas con el corazón a mil y las manos temblorosas, luchando por mantener el control. La rabia y la frustración me consumen, pero sé que no puedo perder la cabeza ahora. No frente a Ethan y mucho menos frente a la junta directiva. Mi respiración es errática, y trato de calmarme a medida que mis pasos me llevan por el pasillo, lejos de las miradas acusadoras. ¿Cómo se atreve Ethan a hacerme esto? ¿A exhibir mis momentos más vulnerables como si fueran