CAPÍTULO 14: UN VIAJE INCÓMODO
Me quedo mirando hacia la ventana durante la primera hora del vuelo, intentando apartar la incomodidad que me carcome. Siento que Alexander se mueve a mi lado, pero me niego a voltear. El silencio entre nosotros es tan espeso que podría cortarse con un cuchillo. Esto no debería estar pasando. Él no debería estar aquí.
De reojo lo veo trabajar en su laptop lleva unos audífonos pequeños en sus oídos, al menos así sé que no me está escuchando. Resoplo con frustración