Al día siguiente, Lauren decidió llevar a sus hijos, Dina y Lucas, al parque. Era un día soleado y perfecto para disfrutar al aire libre. Lucas, siempre atento y cariñoso con su hermanita, se aseguraba de que Dina estuviera bien mientras jugaban en los columpios y correteaban por el césped. Lauren observaba con una sonrisa en el rostro, sintiendo una profunda felicidad al verlos disfrutar de su tiempo juntos.
Mientras los niños jugaban, ella se sentó en una banca cercana.
De repente, su telé