La boda de Bianca y Elijah se llevó a cabo algunas semanas después, en el mismo lugar donde habían soñado celebrar su amor: Capri. La isla, conocida por su belleza deslumbrante y su ambiente romántico, se convirtió en el escenario perfecto para una celebración tan emotiva.
Los días previos a la boda, la emoción se palpaba en el aire. Amigos y familiares llegaron de diferentes partes del mundo, todos ansiosos por ser parte de este momento tan especial.
Era un sueño hecho realidad para ellos.