Mientras tanto, en la fiesta, la celebración continuaba. Isabella, con su sonrisa encantadora, se movía entre los invitados, disfrutando de la atención que recibía como futura esposa de Alexander. Sin embargo, no podía evitar sentir una punzada de celos al ver a Lauren interactuar con él. La presencia de Lauren era un recordatorio constante de su pasado, y aunque Isabella se sentía segura de su posición, había algo en la forma en que Alexander miraba a Lauren que la inquietaba.
—¿Todo bien? —i