Capítulo 126: Pecados de la Madre
Punto de vista de Elena
Las puertas del elevador se abrieron en el piso 45.
Salí y me congelé.
Victoria estaba en el centro de la habitación. Viva. Respirando. Sonriendo.
—Hola, Elena —dijo suavemente—. Han pasado treinta años.
Mis piernas casi cedieron. Daniel agarró mi brazo.
—¿Madre? ¿Estás bien?
No podía hablar. No podía moverme. Solo miraba a la mujer que había perseguido mis pesadillas durante tres décadas.
Se veía mayor. Cansada. Pero sus ojos eran los m