CASTIEL BONNET
— Él estará bien, — escuché a la marquesa Belladona decir después de inclinarse sobre el humano y curar la mayor parte de sus heridas con algunas hojas y flores, con plantas cuyos nombres ni siquiera soñaría con saber, ni siquiera si pasará el resto de mi pobre existencia intentando aprender.
— Gracias, marquesa, no sé cómo podría curarlo sin tu ayuda, — dije tratando de no parecer desesperado por dejar al chico con ella y correr hacia donde había dejado a Nyla, pero eso era exac