Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe quedo paralizada, me giro para asegurarme de que es ella. Se ha aclarado el color del cabello, pero sigue excesivamente maquillada y con sus joyas de realeza pobre. De inmediato le pongo mala cara, mejor pongo ambas barras de chocolate en el carro (los necesitaré) y me dispongo a avanzar, necesito leche y huevos. Pero ella me detiene tomándome por el brazo.
- Tú eres la única culpable de que mi hijo no esté conmigo, ni siquiera responde el tel&eacu







