Mundo ficciónIniciar sesiónTres meses y veintitrés días sin verte
Mi madre golpea la puerta y entra con la bandeja del desayuno. Ella ha sido mi soporte en todo esto, al igual que mi padre que me llama tres veces al día, sólo para saber cómo estoy. Mi abuela me ha contado finalmente cómo conoció a mi abuelo y fue casi igual, la única diferencia que su historia fue en invierno.
Tres meses y veintitrés días desde que este mundo se volvi&o







