Dos semanas después…
El rey Harry está tan fuera de sí, cómo quisiera que todo esto fuera más fácil, sabe que Lady Kate, tiene un poco de razón, pero no puede perdonar, el engaño. La ama y la odia.
Está sentado en una silla observando a la reina Francesca, hoy hablo con ella sobre la existencia de su primogénito, y se puso muy mal, la tuvieron que tranquilizar, con hierbas para dormir.
—No sé que voy a hacer. Dejar ir a Kate, no sé si pueda, o no quiero, tenerla tan cerca sentir su piel, su olo