SCOTCH
Esto no era como esperaba que fuera mi lunes.
No podía recordar la última vez que alguien había intentado tocarme en este club. Habría sido al principio, cuando todos pensaban que era inexperta e ingenua. Bastaron un par de rodillazos bien dados para frenar ese comportamiento.
Hoy en día, los hombres que venían aquí sabían mantener las manos lejos de mí.
Pero este hombre—no, esta criatura lupina—era otra cosa. No había miedo en sus ojos cuando lo desafié, solo confianza y un deseo salva