Luciana levantó la mirada y vio a Valentina. ¡Valentina había llegado!
Luciana sonrió aún más. Ella estaba esperando precisamente a Valentina, ¡y finalmente había llegado!
Valentina se acercó a Daniela, quien exclamó furiosa: —Valentina, estas personas son realmente despreciables, tergiversando los hechos con mentiras descaradas.
—Daniela, ya estoy al tanto de todo —respondió Valentina, lanzándole una mirada tranquilizadora que sugería "mantén la calma".
Luciana sonrió y dijo: —Valentina, llegas