— ¡¿Que quieres ahora?! — Preguntó Samantha alterada. — ¿No vas a dejarme ni siquiera nadar en paz? — Reclamaba a Leonard.
Él dudó por unos instantes sobre que decirle a Samantha, pensó que ella estaría tan molesta que atentaría con su propia vida y ahora se sentía como todo un estúpido por haber pensado así de ella.
— Solo… No quería que estés molesta conmigo. — Decía Leonard mientras su mirada azul veía con atención a la hermosa mujer salir del agua.
Como si hipnotizado estuviera, su ojos