Hope abrió los ojos cuando amaneció al día siguiente y se sintió adolorida. Inspeccionó su cuerpo y al verse tirada en una cama se encontró desorientada y totalmente confundida por esa escena. No comprendía cómo había acabado allí, hasta que los recuerdos de ese accidente fatal volvieron a su memoria como un balde de agua fría y comenzó a llorar.
En ese momento, una enfermera ingresó a la habitación y la calmó. No podía alterarse demasiado, ya que eso no le hacía bien ni a ella ni al bebé. Le p