—No, tienes toda la razón del mundo, hay mucho por hacer. Y eso es mi culpa, que no fui, ahora tienes más trabajo. Quiero que sepas que voy a renunciar a la cafetería. Te dije que mantendría el empleo, pero empiezo la semana que viene a trabajar en una compañía, la paga es buena, y para poder aprochada más el tiempo con Mario, he decidido no tener dos trabajos.
Eso tomó por sorpresa a Elena.
—¿De la noche a la mañana ya tienes un empleo? Es que no lo puedo creer, pero al mismo tiempo me alegr