38. Capítulo
Ya que su amiga no había querido ir a ningún lado, pasó todo el día en su habitación. Cuando iba a leer un artículo de cocina, su móvil sonó a su lado, era Ashton.
—Hola.
—¿Qué sabes de Alicia?
—Se ha negado rotundamente a ir al médico.
—Pues debe hacerlo, pero no es una niña, ella lo sabe. ¿Dónde está ahora? Ni siquiera toma mis llamadas, pensé que tú sabrías dónde está.
—Que yo sepa, está en su habitación. ¿Quieres que le haga saber algo?
—No. —se escuchó un suspiro al otro lado de la línea.