25. Capítulo
—Por supuesto, no tardé en atar cabos sueltos y se lo comenté. Se enfureció al saber que yo había estado al tanto de la situación semanas atrás y no le había dicho nada, pero me justifiqué de algún modo. Nunca hubo malas intenciones de tapar lo que Marcos estaba haciendo. Ella comprendió enseguida y luego fue hacia sus padres y se lo dijo. La bomba ya había explotado y mi mejor amigo se había ido de la ciudad tras recibir la amenaza de muerte del padre de Mónica. No creía que el progenitor de mi