15. Capítulo
Las dos se quedaron hablando un poco más antes de que la muchacha convenciera a su amiga de que debía comer, pero esta se negaba rotundamente a almorzar. Decía que no quería vivir, que no tenía hambre y que ya no valía la pena existir; pero ella le repetía una y otra vez que la vida estaba llena de bolas curvas y todo cambiaba en la forma en que las personas asumían los cambios de circunstancias y ese momento malo era uno de muchos, pero sabía que la vida a ella le auguraba momentos buenos que d