Mundo de ficçãoIniciar sessãoCharlize y Gerard se paran en la puerta para despedirse de Luz, mientras el hombre se siente totalmente intranquilo.
Ahora que ella no está, todo el peso de aquel secreto se le viene sobre los hombros.
-Papi, ¿puedo dormir una siesta? Creo que sigo con el sueño de las vacaciones.
-Claro, princesa, vamos.
Mientras la pequeña se abraza a su oso de peluche, el teléfono de Gerard vibra en su bolsillo, al revisar la pantalla, ve que es Dan y sale de allí de inmediat







