Luka:
No podía estar más emocionado, hoy le darían el alta a Alicia y, por fin, podría llevarla a casa. Aunque la felicidad no sería completa, pues envié a la Nana junto con los ni*ños a nuestra casa de campo, ya que no quería que se sintiera abrumada. Ellos eran pequeños aún, si bien la extrañaban, podía mantenerlos ajenos a todo esto, sobre todo a que su madre ni siquiera los recordaba. Renzo le había traído ropa de la casa, así que solo quedaba que se diera un baño, se vistiera y esperáramos