Capítulo 36
—¿Qué demonios? —exclamó, mirando a Chris en todo su esplendor, dedicándole su sonrisa deslumbrante. Se pellizcó para comprobar si estaba soñando, pero él estaba allí, frente a ella.
—Estás preciosa, como siempre —le susurró Chris, apartándole un mechón de su cabello rebelde detrás de la oreja.
—Hola. ¿Qué haces aquí? —preguntó, conteniendo la respiración y mirándolo de arriba abajo para asegurarse de que no estaba soñando.
—Solo vine a hacerte el día especial —dijo con una sonrisa