DEMETRIA
Las mañanas de lunes siempre llegaban con cierta calma, el mundo seguía extendiéndose, bostezando para volver al orden. El aroma a café y pan recién horneado llenaba el ático, una mezcla celestial que podía hacer que cualquiera olvidara que era el comienzo de otra semana laboral.
"Chef Parker, lo que haya preparado hoy huele divino", dije mientras me sentaba a la mesa, ya tomando una tostada.
El chef sonrió, alisándose el impecable delantal blanco. "Gracias, señorita Hernández. Es un d