«Tu propuesta es como una película de terror: es mala, pero de alguna manera logra asustarme».
Las palabras de Esperanza cortaron como cuchillos afilados el corazón de Susana. Cada frase era un golpe directo a sus ilusiones y esperanzas. Hasta ese momento, Susana había creído que Adriel desconocía la existencia de su hijo, pero ahora se daba cuenta de la amarga verdad. El hombre que había conocido, a pesar de su negativa a comprometerse seriamente con ella, nunca habría permitido que ella enfre