Mundo ficciónIniciar sesiónAdriel le dijo al niño que siguiera a su asistente hasta su oficina, y así lo hizo el pequeño.
Una vez que Emiliano estuvo a solas con Susana, la oficina se sumió en un silencio incómodo. Susy se sentó en su escritorio, intentando desviar la atención del niño, tratando de concentrarse en todo menos en él.El chiquillo, ajeno a los sentimientos enloquecidos de la mujer, siguió curioseando en la oficina, explorando






