Mundo ficciónIniciar sesiónSeguía allí amarrado a aquel árbol mientras la muchacha leía su libro y me observaba de reojo mientras sujetaba aquella rama afilada; de un momento a otro llego el muchacho con una bolsa negra y al ver en lo que me encontraba, soltó la bolsa y se abalanzo en la muchacha quitándole la rama y tirándola al piso, al mismo tiempo que la sujetaba en el aire y sacaba un pequeño cuchillo de su manga







