Ante las palabras de Naomi, Chris la estrechó en un fuerte abrazo. Aquello hizo que el doctor, que había permanecido de pie a unos pasos de la cama todo ese tiempo, se acercara por fin.
—Disculpe, señor Chris, pero ¿podría soltar a la paciente un momento?
Chris pareció algo sorprendido. Aflojó el abrazo despacio y luego sonrió con descaro.
—Perdón. Extrañaba mucho a mi prometida.
El doctor que atendía a Naomi volvió a sonreír, pero enseguida recuperó la seriedad profesional mientras sacaba una p