—¿Qué va a hacer, señor Miller?
Unos segundos después, el celular sobre el escritorio vibró. Cale dirigió la mirada a la pantalla. Al principio supuso que se trataba de otro reporte de trabajo que requería su atención inmediata.
Pero al ver el nombre del remitente, alzó una ceja.
Naomi.
Casi sin darse cuenta, Vincent notó el sutil cambio en la expresión de su jefe. Cale abrió el mensaje y, al cabo de unos segundos, hizo una mueca. No porque estuviera contento.
Sino porque estaba molesto.
Naomi: