—Ni siquiera estás mirando el río.
Daven sonrió.
—Estoy mirando algo más interesante.
Althea suspiró apenas.
—¿Qué?
Daven guardó silencio.
Durante unos instantes, no apartó la mirada de Althea, que sostenía a Chase en brazos. La mujer que había vivido tantas cosas junto a él. La mujer que se había quedado cuando sus vidas tocaron fondo. La mujer que había reconstruido a su lado su familia, poco a poco.
—Estoy mirando a la madre de mi hijo.
Daven habló con serenidad. No había burla en su voz ni e