Naomi agachó aún más la cabeza y esta vez los hombros le temblaron un poco. Se le escapó otro sollozo.
—S-sí, lo sé —susurró con voz temblorosa—. Y se lo agradezco en serio. Si usted no hubiera estado ahí, no sé qué habría...
—No pienses en eso.
Naomi no esperaba que Cale se levantara de pronto y caminara hacia ella.
El hombre se agachó frente a ella y le acarició el cabello con una ternura sorprendente. Confundida por lo que hacía, Naomi levantó despacio la cara.
Ahora estaban tan cerca que pod