—Entonces analice la mía.
Todos se giraron hacia Cale. Su expresión no dejaba lugar a dudas. El doctor asintió de nuevo.
—Acompáñeme, por favor.
La esperanza renació, por tenue que fuera, pero poco después volvió a desmoronarse. El doctor salió con la misma expresión.
—Lo siento, señor Miller.
Cale miró al doctor sin parpadear.
—Su tipo de sangre tampoco es compatible.
Nadie habló.
Chris golpeó la pared antes de agachar la cabeza. Daven se frotó la cara con brusquedad, frustrado por no poder hac