9. Conociéndote
Catalina:
El mundo es demasiado pequeño, las casualidades existen y está era confirmación de eso.
Aquel madrileño bohemio y loco que conocí en Santa Marta, sería mi nuevo jefe, Raquel, su ex asistente me contó todo lo que había pasado y me sorprendí, aunque sabía que el tipo era capaz de criar a una niña, también estuve consiente de que tendría miedos y que el mote que tan bien se cargaba cuando le conocí, estaba a punto de terminar aquí.
Una niñita preciosa había domado su corazón, se notaba a