—No pienses y no vuelvas a intentar tocarme. ¿Está bien?
No espere a que respondiera, fui hasta el baño donde Rose había entrado y escuché como la regadera estaba encendida.
—Rose entraré y dejaré lo que necesitas —hablé un poco fuerte para que pudiera escuchar, pero aun así no tuve ninguna respuesta de su parte.
Siempre cargaba a mi disposición una llave en específico, con ella podía abrir la mayoría de puertas de esta mansión.
Entre rápidamente y deje las cosas encima de la gran encimera que