Necesitaba hacerle saber que morir no era una opción, que yo lo estaría esperando y estaría con él sin importar el resultado. No lo iba a juzgar si no ganaban. Él era mío, y lo iba a amar y a cuidar, lo elegiría una y otra vez, sin importar qué. Él tocó entonces delicadamente mis mejillas y me miró a los ojos.
"Vamos a ganar, y yo voy a regresar a casa. Tengo fe en el equipo que armó Sylvester, y así como le ganamos a Larry, podremos ganarle a este loco. Vamos a derrotar a Yuri. El destino está