Leo les explicó lo que había pasado y les ordenó que me ayudaran.
"¿Como puedo reconocer su olor?" Preguntó Casper, así sería más fácil rastrearla.
"Espera voy por algo." Le dije.
De inmediato corrí a nuestra habitación, encontré un vestido que había usado y volví corriendo, se lo di a Casper, él lo olió antes de pasárselo a los otros dos hombres. Por la forma en que tomaron y manejaron la tela, supe que no eran guerreros, sino rastreadores, eso me alegro mucho.
Le agradecí a Leo por dejar que