"Pero me la devuelves." Me advirtió antes de que la tomara.
Me reí porque yo tenía la costumbre de no devolverle sus camisetas y es que me gustaba tenerlas, llevando su olor en ellas, su aroma embriagante. Igual no creía que se la fuera a regresar porque era negra, y me faltaba ese color en la colección.
Me reí un poco, luego sentí algo en mi mano izquierda. Miré mis dedos y lo que encontré allí, me hizo gritar de emoción, todo me parecía un sueño. Era el anillo de diamante amarillo con el que