Manejamos de regreso en silencio y nos dirigimos directamente al dormitorio. Me desvestí, duché y me puse una de las camisetas de Sylvester sin nada debajo.
Pude notar que algo le preocupaba. Se sentó al borde de la cama, perdido en sus pensamientos. Me senté en la cama detrás de él, rodeándolo con mis brazos y besándolo suavemente en la mejilla.
"Confío en ti, Sylvester." Le susurré. "Nada de lo que dijo tu hermano me molestó, te conozco, además yo también quise esto, así que no dejes que se t