~ Leo ~
Miré a Vino, se notaba que estaba súper incómodo y me gustaba que supiera que nunca iba a ser mi amigo.
Se acomodó en una silla un poco alejada en la habitación, después hubo un silencio incomodo. Noté que estaba luchando para tener el valor de hablarme y sabía que tenía preguntas, pero no dejaría que me las hiciera. Se quedó ahí como una planta, hasta que una hora después, la doctora Claudia entró a revisar a los pacientes.
Vino se levantó de inmediato y los ojos de su lobo brillaron,