Yo sabía que podía ver mis intenciones de pelear y si tenía unas ganas de destrozarla, no aguantaría ni un minuto.
Max no estaba para que la defendiera y la habría dejado hecha mierda antes de que él regresara. No planeaba tocarla, pero sabía que eso era lo que ella pensaba.
Al principio dudó, luego sonrió y se levantó a limpiar la cocina, pero era tan lenta que decidí ir al edificio de la manada a comer algo, con suerte encontraría sobras en el refrigerador.
Fui a la casa de la manada, comí y m