**Días después**
Pagué mi taxi y salí. La pandilla tomó caminos separados en el aeropuerto. Lea regresó directamente a Nueva York, haciéndome prometer que la llamaría si había alguna novedad sobre el bebé... y después de que le dijera a mis padres.
Yo había decidido decírselo cuando llegara a casa... pero estaba CAGADA. Durante todo el camino de regreso estuve pensando en cómo les iba a decir, las respuestas que les iba a dar. Hubo un millón de escenarios que se repitieron una y otra vez en mi