Estábamos enamorados de nuestro bebé y no es para menos con lo hermoso que es.
—¡princesa, nuestro hijo será todo un galán! —igual a su padre, no puedes negar el parecido que tienen ambos.
—ja, ja, ja, princesa, ¡te quedaste dormida en el proceso!
—no importa, porque me encanta tener dos hermosos italianos en casa.
—Recuerda que él es prestado porque luego crecerá y se casará —Federico, no arruines el momento, recién lo traje al mundo, así que es mío.
—ja, ja, ja, está bien, mi reina déjame cam