Estoy muerta de cansancio, acabo de salir de una cirugía, pase seis horas operando a otro paciente que llegó, voy a la cafetería en modo zombi, compro dos capuchinos y camino a la sala de espera. Para ver a la familia del señor Esposito veo a Matteo solo caminando de un lado a otro, le ofrezco el café y él me sonríe.
— Kate, ¡debería ser yo quien te dé café! Tú estás trabajando, en cambio, yo estoy aquí sin hacer nada, esto es tan frustrante, me siento inútil — yo le sonrió para calmarlo, ¡está