Capítulo 24

Sus miradas se hicieron eternas por largos segundos.

Solo cuando Said sintió que Lia terminó de deslizar sus manos por su ante pierna, su cuerpo le expresó que ya no podía detenerse.

Con sus dos brazos alzó a Lia de forma audaz, y luego pegó su cuerpo al suyo como si quisiera sellarlo para siempre.

Ella estaba suspendida en el aire solo sostenida por sus dos brazos mientras él iba bajándola lentamente, restregá

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