40. Capítulo
Horas más tarde, luego de esperar con impaciencia los análisis de la prueba llegó la hora de revelar la verdad que la estaba matando.
Mordió sus uñas con nerviosismo, nunca antes había temblado como ahora, sentía el sudor perlando su frente junto a los latidos frenético de su corazón. Estaba atemorizada mientras los segundos transcurrían y miraba el papel entre sus manos sin poder ver las pruebas.
Tomó una bocanada de aire.
Abrió el sobre y leyó lo que decía sintiendo las lágrimas acumularse en