Mundo de ficçãoIniciar sessãoBelinda examinó a Demy de cerca, sonriendo. Era difícil de leer en este momento.
—¿Hay algo malo conmigo? ¿Por qué me miras?— Dijo Demy mientras subía el cuello de su blusa, tratando de ocultar las marcas de amor que Gerard le dio. Se preguntó qué posiblemente vio Belinda.—Es demasiado tarde. No puedes ocultarlas, de todos modos. ¡Uh-huh! Entonces, ¿cuántas veces lo hiciste anoche?—






