—Sr. Williams , rápido, levántese—. Era temprano en la mañana, una pequeña figura apareció frente a la cama de Gerard y la agarró del brazo, tratando de sacarlo de la cama.
Gerard no quería dejar ir su dulce sueño, así que se dio la vuelta, pero el pequeño siguió tirando de él. Gerard no tuvo más remedio que sentarse, molesto rascándose el pelo. Miró al pequeño frente a él. Había llegado a las 3 de la madrugada y se durmió nada más acostarse. Y ahora él estaba siendo despertado por este homb