Llegaron temprano a la empresa. German escuchaba sus conversaciones en silencio. No hizo ningún comentario, pero seguía cuidadosamente cada una de las palabras que pronunciaban.
—Cariño, ¿por qué no te vas a casa con el tío Luke? Tengo una reunión esta noche. Volveré más tarde—. – ¿Qué tipo de reunión podría ser? ¡Hmm!—, pensó el niño. La verdad era que Gerard solo quería conocer a las hermosas damas. Pero más vale que Gerard tenga cuidado y no debería considerarlo como un niño solo porque tení